La primera audiencia contra Gaby “N”, señalada por el delito de homicidio calificado tras la muerte del motociclista Roberto Hernández en Iztapalapa, estuvo marcada por un momento que impactó profundamente a la familia de la víctima. Odilia Vázquez, madre del joven, habló públicamente luego de la diligencia celebrada en los juzgados de la colonia Doctores, en Ciudad de México.
El proceso avanzó después de que la imputada fuera detenida en Oaxaca, donde permaneció prófuga durante más de cinco semanas. Tras su captura, fue trasladada a la capital del país y presentada ante un juez de control, quien determinó imponer prisión preventiva justificada. Permanecerá en el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla mientras se resuelve su situación jurídica.
Sin embargo, más allá de la resolución judicial, lo que marcó la jornada fueron las declaraciones de la madre de la víctima. Visiblemente afectada, relató que durante la audiencia no pudo mirar el rostro de la acusada.
“La ocultaron. No pude verle la cara. La voltearon hacia la pared. No pude verla”, expresó.
Posteriormente describió el momento como emocionalmente devastador. Señaló que escuchar la narración oficial de los hechos fue especialmente doloroso, aunque reconoció la conducción del juez durante la diligencia y manifestó su esperanza de que el caso concluya con justicia.
La audiencia inicial tuvo una duración aproximada de dos horas. Durante ese tiempo, la imputada se reservó su derecho a declarar. La defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que será el próximo 16 de febrero cuando el juez determine si es vinculada a proceso.
El caso ocurrió a inicios de enero, cuando Roberto Hernández perdió la vida tras ser atropellado y arrastrado en calles de Iztapalapa. Luego del incidente, la presunta responsable fue identificada en redes sociales, pero logró evadir a las autoridades hasta febrero, cuando fue localizada en Oaxaca.
De acuerdo con información ministerial difundida previamente, tras su detención la mujer habría declarado que entró en pánico después del hecho y decidió huir porque quería ver a su hija. También explicó que eligió Oaxaca como destino porque lo consideraba un lugar tranquilo, al haberlo visitado anteriormente.
Odilia Vázquez reiteró que su exigencia no es venganza, sino que se aplique la ley conforme al proceso penal. En el exterior del juzgado, Wendy Leyva, expareja de la víctima, también expresó su confianza en que el caso no quedará impune y dedicó un mensaje a Roberto Hernández, asegurando que seguirán luchando para que se haga justicia.
El proceso continuará en los próximos días, en medio de la expectativa pública y la exigencia de que se esclarezcan completamente los hechos.
