La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que la nueva iniciativa de reforma a las pensiones de altos mandos en empresas paraestatales no tendrá efectos retroactivos, aunque sí implicará una reducción en los montos que actualmente reciben algunos exfuncionarios.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre versiones que señalaban una posible “retroactividad” en la propuesta. En respuesta, subrayó que no se pedirá la devolución de recursos ya entregados, sino que el ajuste aplicará únicamente a partir de la aprobación de la reforma.
“Es a partir de ahora, nadie les va a pedir que regresen el recurso que recibieron, pero a partir de la aprobación ya van a tener que bajar sus pensiones”, sostuvo.
Sheinbaum recordó que existen casos de exdirectivos que, tras haber ocupado cargos por periodos breves, reciben pensiones que alcanzan hasta un millón de pesos mensuales. Entre los nombres señalados públicamente se encuentran Ángel Gurría y María Amparo Casar.
La propuesta plantea establecer como tope el límite constitucional para este tipo de pensiones, fijándolo en 70 mil pesos mensuales. Aunque reconoció que se trata de una cantidad elevada, consideró que es un monto más acorde con los criterios de austeridad.
“Ya recibió 12 millones de pesos por bastantes años, ¿no? Pues ahora recibirá 70 mil pesos”, expresó.
Finalmente, la presidenta aseguró que no existe preocupación ante la posibilidad de que los afectados recurran a amparos, ya que se trata de una reforma constitucional. Explicó que, en ese escenario, el único recurso viable sería una acción de inconstitucionalidad, pero no un amparo contra modificaciones a la Carta Magna.
