A pesar del revés al plan A electoral en la Cámara de Diputados y el avance a medias del plan B del Senado, la presidenta Claudia Sheinbaum logró en sus primeros 18 meses de gobierno la aprobación en el Congreso de 84 por ciento de sus iniciativas, superando en efectividad a sus cuatro antecesores en el cargo desde el 2000.
De acuerdo con el Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación, Sheinbaum presentó, entre octubre de 2024 y marzo de 2026, un total de 75 propuestas de reformas y nuevas leyes, de las cuales ya fueron avaladas 63, mientras otras 11 se mantienen pendientes y una más fue desechada.
Los ex presidentes y sus iniciativas aprobadas
No obstante, a diferencia de los ex mandatarios en los últimos cuatro sexenios, la Presidenta cuenta hoy con el respaldo de la mayoría calificada de Morena, PVEM y PT en ambas cámaras del Congreso para avalar sus prioridades legislativas, salvo excepciones como la reciente reforma electoral.
Cerca de la marca de Sheinbaum se ubica el ex presidente Enrique Peña Nieto, que entre 2012 y 2018 consiguió la aprobación de 80 por ciento de sus iniciativas.
El priista puso a consideración del Congreso de la Unión 125 proyectos legislativos y, de ellos, cien fueron aprobados, veinte quedaron pendientes, cuatro se declararon desechados y uno más fue atendido dentro de otro decreto.
En tercer lugar por la efectividad de sus iniciativas se encuentra Felipe Calderón, presidente de 2006 a 2012, con 79.55 por ciento de propuestas aprobadas por el Poder Legislativo.
El panista envió al Congreso durante su sexenio un total de 132 proyectos, de los cuales se avalaron 105, se desecharon 19 y ocho más quedaron pendientes en comisiones.
El ex presidente Andrés Manuel López Obrador presentó a su vez 103 iniciativas durante el sexenio 2018-2024, con un índice de aprobación de 75.73 por ciento.
Los legisladores avalaron 78 de las propuestas del primer mandatario morenista, pero desecharon 14 y dejaron pendientes otras 10, mientras una más fue atendida en el decreto de una reforma distinta.
Entre los últimos cinco titulares del Poder Ejecutivo, Vicente Fox registró el mayor número de iniciativas presentadas, con un total de 166, pero también el más alto indicador de rechazo en el Congreso, con 28 propuestas desechadas.
En su periodo sexenal de 2000-2006, el panista sumó 124 proyectos aprobados, con una efectividad de 74.7 por ciento.
No obstante, 14 de sus iniciativas (8.43 por ciento) quedaron "congeladas" en el parlamento y 28 (16.87 por ciento) fueron votadas y rechazadas por el Poder Legislativo.
?Las reformas de Claudia Sheinbaum
Con 19 reformas constitucionales promulgadas en un año y medio de mandato, la presidenta Sheinbaum rebasó ya en esa materia a Vicente Fox, quien publicó y puso en vigor 18 modificaciones al texto de la Carta Magna.
En sus respectivos sexenios, Felipe Calderón expidió los decretos de 37 reformas a la Constitución Política; Enrique Peña Nieto, 30; y Andrés Manuel López Obrador, 27.
De acuerdo con los registros de la Cámara de Diputados, entre los cambios constitucionales firmados por la presidenta Sheinbaum destacan la reforma al artículo 123 para la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales; reformas a los artículos 55, 59, 82, 115, 116 y 122 para prohibir la reelección y el nepotismo; reformas al artículo 40 para fortalecer la soberanía nacional ante amenazas de injerencia extranjera, así como la reforma en materia de simplificación administrativa para extinguir organismos como el INAI, el IFT, la Cofece, Mejoredu, la CNH y la CRE.
Destacan igualmente las modificaciones y adiciones a la Constitución en materia de igualdad sustantiva, bienestar, protección animal, maíces nativos, además de ajustes para expedir leyes de seguridad pública e inteligencia, y contra el delito de extorsión.

En ese lapso, solo una iniciativa de la presidenta Sheinbaum ha sido rechazada por el Congreso.
Se trata del llamado plan A electoral con modificaciones propuestas a 11 artículos de la Constitución y que, entre otros aspectos, planteaba reducir 25 por ciento el financiamiento público de los partidos políticos nacionales y eliminar la figura de senadores y diputados plurinominales designados por las cúpulas partidistas, a fin de que la representación proporcional fuera definida por voto directo.
Aunque la mayoría de Morena respaldó y votó a favor de la reforma en el pleno de la Cámara de Diputados, sus aliados del PVEM y PT rechazaron el proyecto y, sumados a la oposición PAN-PRI-MC, impidieron alcanzar la mayoría de dos terceras partes para aprobar la propuesta presidencial.
A ello se sumó la negativa del PT a aprobar en sus términos el plan B de Sheinbaum y su presión para eliminar en el Senado los cambios para empatar la consulta de revocación de mandato con las elecciones de 2027 y permitir a la mandataria promover el voto a su favor en dicho ejercicio.
El líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, señaló que lo aprobado en materia electoral fue lo posible, no lo deseable, y sostuvo que se trata de un triunfo de la congruencia de Claudia Sheinbaum.
Reconoció que la reforma electoral no será posible ya para 2027, pero se insistirá en su momento para aplicarla en 2030.
“Vamos a seguir insistiendo una vez que llegue el momento de volverla a presentar. No nos cansaremos de hacerlo, hasta lograr el propósito que la presidenta se propone de eliminar privilegios, que son para el país una carga inmoral”, puntualizó.
No obstante, el coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira, sostuvo que las reformas electorales impulsadas por Morena forman parte de una estrategia deliberada para distraer la atención pública y ocultar las cifras de la inflación, la falta de crecimiento económico, los homicidios y la inseguridad que enfrenta el país.
“El plan B es una farsa, no resuelve los problemas estructurales del país y busca ocultar la realidad que vive México”, remarcó.
