Tener una deuda con Coppel no significa permanecer para siempre en el Buró de Crédito, pero tampoco se elimina de inmediato. El tiempo que tarda en borrarse depende principalmente del monto del adeudo y de ciertas condiciones legales.
De acuerdo con información financiera, los registros negativos pueden mantenerse entre uno y hasta seis años en el historial crediticio, siempre que no exista un proceso judicial o fraude asociado.
En términos generales, los plazos funcionan así:
- Deudas muy pequeñas (hasta 25 UDIS): se eliminan en aproximadamente 1 año
- Entre 25 y 500 UDIS: desaparecen en 2 años
- Deudas mayores (hasta cierto límite): pueden tardar 4 a 6 años en borrarse
Especialistas aclaran que pagar la deuda no borra el registro de inmediato, pero sí cambia su estatus a “liquidado”, lo cual mejora la percepción ante futuras solicitudes de crédito.
Además, Coppel reporta la información de manera periódica, por lo que cualquier actualización —como ponerse al corriente— puede reflejarse en el siguiente corte mensual.
Sin embargo, aunque el registro desaparezca con el tiempo, esto no significa que la deuda deje de existir. Las empresas pueden continuar con procesos de cobranza o negociar el pago pendiente.
En este contexto, expertos recomiendan liquidar o regularizar los adeudos lo antes posible, ya que un historial negativo puede afectar el acceso a nuevos créditos, financiamientos o incluso promociones comerciales.
