
El salario mínimo en México pasó de 88.36 pesos diarios en 2018 a 315.04 pesos en 2026, un incremento que ha permitido recuperar de manera importante el poder de compra de las y los trabajadores.
Desde el inicio de la Cuarta Transformación, el salario mínimo ha registrado un crecimiento histórico. El ingreso mínimo mensual pasó de alrededor de 2 mil 800 pesos en 2018 a cerca de 9 mil 584 pesos en 2026, más de tres veces su nivel de hace ocho años.
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado este incremento como uno de los resultados de la política económica de su administración, al señalar que la recuperación salarial también ha contribuido a que la pobreza laboral se encuentre en su nivel más bajo desde 2005.
Para 2026, el salario mínimo general es de 315.04 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte alcanza los 440.87 pesos diarios. El contraste con 2018 es significativo, cuando el salario mínimo era de apenas 88.36 pesos diarios.
Uno de los principales cambios también se refleja en el poder adquisitivo. Según los datos citados por Polemón, en 2018 un salario mínimo permitía adquirir aproximadamente 0.78 canastas básicas, mientras que actualmente alcanza para cerca de 1.94 canastas.
El impacto alcanza a una amplia parte de la población trabajadora. Durante el primer trimestre de 2026, alrededor del 47% de las personas ocupadas recibió hasta un salario mínimo, mientras que otro 30.8% obtuvo entre uno y dos salarios mínimos. Esto significa que casi ocho de cada diez trabajadores se encontraban en ese rango de ingresos.
El incremento salarial también ha puesto en discusión los argumentos de años anteriores que advertían que elevar el salario mínimo provocaría necesariamente mayor inflación o afectaría la inversión. La evolución registrada durante los últimos años muestra que los aumentos salariales han podido mantenerse mientras continúa la actividad económica.
Aunque el costo de vida sigue representando un reto para millones de familias, la recuperación del salario mínimo constituye uno de los principales cambios en materia laboral de los últimos años.
La administración de Sheinbaum ha planteado, además, continuar con esta política de recuperación salarial y alcanzar hacia 2030 un salario mínimo equivalente a 2.5 canastas básicas.
El mensaje central de la política salarial de la 4T es claro: recuperar el poder adquisitivo de quienes trabajan y avanzar hacia mejores condiciones de vida para las familias mexicanas.

