
Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó el más reciente intento del presidente Donald Trump para limitar la ciudadanía por nacimiento, al considerar que la medida es “casi con toda certeza inconstitucional”.
La jueza Deborah Boardman emitió una resolución de 35 páginas con la que suspendió la aplicación de una nueva orden ejecutiva firmada por Trump en agosto, dirigida principalmente contra el llamado “turismo de maternidad”.
La medida de Trump buscaba negar la ciudadanía automática a determinados niños nacidos en territorio estadounidense, entre ellos aquellos cuyos padres fueran indocumentados o que hubieran viajado a Estados Unidos con la intención de dar a luz.
Boardman sostuvo que la Constitución y los precedentes de la Suprema Corte establecen la ciudadanía por nacimiento y señaló que el presidente debe respetar esa legislación.
La resolución impide al Gobierno de Trump aplicar la orden a niños nacidos de uno o dos padres indocumentados, incluidos los casos vinculados con la orden ejecutiva original emitida al inicio de su mandato.
El conflicto llega después de que la Suprema Corte de Estados Unidos se pronunciara el 29 de junio de 2026 sobre el intento previo de Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento. Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes llevaron nuevamente el caso ante los tribunales al considerar que una orden ejecutiva no puede modificar la garantía establecida en la Decimocuarta Enmienda.
La nueva orden también contemplaba posibles excepciones relacionadas con hijos de miembros de gobiernos extranjeros, personas consideradas terroristas extranjeros y nacimientos en territorios no incorporados.
Por ahora, el fallo representa otro revés judicial para la política migratoria de Trump, al mantener vigente la protección constitucional de la ciudadanía por nacimiento.

