12 de febrero de 2026 — México — La vacuna utilizada para prevenir el sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa, sigue siendo considerada segura y eficaz, aunque como cualquier inmunización puede provocar ciertas reacciones temporales en quienes la reciben.
Las dosis aplicadas en México —generalmente bajo el esquema de vacuna triple viral (SRP) o, en algunos casos, la doble viral (SR)— contienen versiones debilitadas del virus que estimulan al sistema inmunológico sin causar la enfermedad.
Reacciones frecuentes
Las molestias más habituales tras la aplicación son leves y desaparecen por sí solas tras unos días. Entre ellas se encuentran:
- Dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la inyección.
- Fiebre moderada que suele aparecer entre 5 y 12 días después.
- Sensación de malestar general y cansancio.
- Erupciones cutáneas leves, parecidas a las del sarampión, que son transitorias.
Casos menos comunes
Un porcentaje menor de personas puede experimentar otras reacciones como inflamación temporal de los ganglios, rigidez en las articulaciones —especialmente en adolescentes y adultos— o convulsiones breves asociadas a fiebre alta. Estos efectos secundarios suelen ser pasajeros y resolverse sin complicaciones.
Efectos graves, pero raros
Aunque extremadamente infrecuentes, se han observado reacciones alérgicas severas (anafilaxia) que requieren atención médica inmediata, así como disminución temporal de plaquetas, lo que puede derivar en moretones o sangrado ligero.
???? Contexto y recomendaciones
Las autoridades sanitarias insisten en que el riesgo de sufrir complicaciones por la enfermedad del sarampión —que puede causar neumonía, encefalitis e incluso la muerte en casos graves— supera con creces los posibles efectos adversos de la vacuna. Además, antes de administrar la dosis, el personal de salud realiza una valoración para identificar contraindicaciones en personas con alergias severas, embarazadas o quienes tienen sistemas inmunológicos debilitados.
La vacunación no solo protege a la persona inmunizada, sino que también contribuye a la inmunidad colectiva, reduciendo la transmisión del virus en la comunidad y ayudando a contener brotes.
